Programa de Trasplante de Sangre y Médula Ósea
Orientación y perspectiva general del programa
En H. Lee Moffitt Cancer Center & Research Institute de la University of South Florida estamos comprometidos con su atención y bienestar. El trasplante de sangre o de médula ósea implica un esfuerzo conjunto. Usted y su cuidador principal son los miembros más importantes del equipo. Sabemos que es difícil tomar la decisión de someterse a un trasplante de sangre o de médula ósea, porque el tratamiento es riesgoso y requiere un fuerte compromiso de su parte y de su cuidador. Nuestro equipo está aquí para brindarle las indicaciones y el apoyo que necesite durante todas las fases del trasplante.
El equipo está compuesto por médicos, auxiliares médicos, enfermeras practicantes, enfermeras, trabajadores sociales, psicólogos, terapeutas de respiración, farmacéuticos, un equipo de medicina para el dolor, fisioterapeutas, personal de laboratorio, coordinadores de trasplante, nutricionistas, capellanes y voluntarios, quienes trabajan en conjunto para que el trasplante sea exitoso. Antes de comenzar cualquier tipo de tratamiento, usted se reunirá con uno de nuestros médicos y otros miembros del equipo de trasplante para determinar si el trasplante es adecuado para usted. El tratamiento es personalizado y está diseñado según sus antecedentes y su estado general.
Acerca de las células sanguíneas y de la médula ósea
La médula es una sustancia esponjosa que se encuentra en el interior de los huesos. Bajo el microscopio, tiene una apariencia similar a las células que se ven en la sangre y es la "fábrica" donde se desarrollan las células sanguíneas. Existen varios tipos de células sanguíneas en la médula ósea:
Células madre: células "madre" inmaduras que se encuentran en la médula ósea y en la sangre y se convierten en glóbulos rojos, glóbulos blancos y plaquetas.
Glóbulos rojos o eritrocitos: células que transportan oxígeno a diferentes partes del cuerpo.
Glóbulos blancos o leucocitos: células que combaten infecciones y forman el sistema inmunitario. Existen varios subtipos de glóbulos blancos, entre los que se encuentran los neutrófilos, que tienen un rol predominante en la lucha contra las infecciones bacterianas, y los linfocitos, que tienen la función de atacar ciertas clases de infecciones, como virus o células cancerosas.
Plaquetas: células que ayudan a la coagulación sanguínea para detener el sangrado.
Acerca del trasplante de sangre y de médula ósea
El trasplante de sangre y de médula ósea se utiliza para tratar enfermedades como mieloma múltiple, linfomas, leucemia, síndromes mielodisplásicos, trastornos mieloproliferativos, anemia aplásica y otras enfermedades benignas de la sangre o tumores sólidos, como el cáncer de testículo. Durante el trasplante, los médicos pueden administrar dosis elevadas de quimioterapia con radiación y sin ella para tratar la enfermedad, porque con el trasplante se recupera el recuento de células sanguíneas del paciente.
La técnica quirúrgica del trasplante comienza con la extracción de células madre de la propia sangre o médula que luego se congelan hasta que se las necesite, o con la búsqueda de un donante sano con ALH compatible (hermano o persona sin parentesco) que proporcione las células madre. El tratamiento comienza con quimioterapia, con radiación o sin ella. Esto se denomina tratamiento de acondicionamiento. Está diseñado para tratar la enfermedad y, en el caso de que el trasplante se realice de un donante sano, para preparar al sistema inmunitario a fin de que acepte las nuevas células madre. El tratamiento de acondicionamiento destruirá o dañará las células de la médula ósea, tanto las anormales como las normales. Esta es la razón por la que se necesita reemplazar dichas células. Después del tratamiento de acondicionamiento, se hace la infusión de las células madre sanas. Si las células madre se extraen de la médula, el trasplante de denomina "trasplante de células madre de médula ósea". Si las células madre se extraen de la sangre, el trasplante se denomina "trasplante de células madre hematopoyéticas periféricas".
Después del trasplante, las células madre crecen en la médula ósea y generan un complemento normal de las células sanguíneas y de la médula. Antes de que se recupere totalmente la médula, usted correrá el riesgo de contraer infecciones y sufrir hemorragias y anemia. Durante este período, se le deberán hacer transfusiones de glóbulos rojos y plaquetas hasta que la médula pueda producirlos por sí sola. Como resultado del tratamiento de acondicionamiento, usted también corre el riesgo de que se presenten efectos tóxicos en varios órganos. Durante esta fase del trasplante, se necesitan cuidados y apoyo intensivos hasta que se recuperen los órganos y el recuento de células sanguíneas. Es posible que sea necesario que el paciente permanezca bajo la estrecha observación del equipo de trasplante durante varias semanas (si las células madre eran propias) o varios meses (si las células madre eran de un donante), por si se producen complicaciones relacionadas con el trasplante.
Enfermedades que se tratan con trasplante de células madre
A continuación, se presenta una lista de enfermedades que, generalmente, son tratadas con trasplante de sangre o de médula ósea en H. Lee Moffitt Cancer Center & Research Institute.
- Leucemia linfocítica aguda (LLA)
- Leucemia mielógena aguda (LMA)
- Leucemia linfocítica crónica (LLC)
- Leucemia mielógena crónica (LMC)
- Leucemia mielomonocítica crónica (LMMC)
- Trombocitosis esencial (TE)
- Sarcoma de Ewing
- Linfoma de Hodgkin (LH)
- Mieloma múltiple (MM)
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- Síndromes mielodisplásicos
- Mielofibrosis
- Trastornos mieloproliferativos
- Linfoma no hodgkiniano (LNH)
- Hemoglobinuria paroxística nocturna (HPN)
- Amiloidosis primaria
- Anemia aplásica grave (AAG)
- Cáncer de testículo
- Macroglobulinemia de Waldenström
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